Encontrar una raya amarilla es el juego definitivo de “¿Dónde está Wally?” bajo las olas.
Nos mantenemos en flotabilidad neutra a tres metros sobre un parche de arena blanca, el sol filtra la luz a través del agua formando líneas brillantes, y allí, sobre el fondo — observamos algo apenas más grande que una moneda— Es el ojo de una raya amarilla, que levanta una “ceja” y nos mira. De repente, se mueve y nos deja ver su cuerpo amarillo con destellos dorados.
Una miradita y me tiene para siempre. Desde entonces, comencé a seguir esos destellos dorados en cada fondo arenoso que visitaba.
Mientras los principiantes podrían nadar justo por encima de ellas, el buceador experimentado sabe que un pequeño ondulamiento en la arena suele revelar los intrincados patrones moteados de la raya amarilla. A pesar de sus capacidades defensivas, son vecinas tímidas y gentiles que ofrecen una clase magistral de biología marina para toda la familia.
Esta guía es una guía directa y sin rodeos, un manual para buceadores que quieren encontrar una raya amarilla en el Caribe: sabrán identificarlas, dónde buscar, cómo comportarse cuando las vean, además de un puñado de curiosidades que hacen que el encuentro sea memorable.


